por Manon Soavi
2. El camino del dragón
La primera parte de este artículo se puede leer aquí
En “La Puissance des mères”, Fatima Ouassak nos recuerda que no podemos esperar nada de las autoridades que tienen el poder, que « debemos convertirnos en sujetos políticos, volver a encontrar nuestra potencia de dragón. Porque nuestro poder para hacer mundo es inmenso. Es por eso que se nos ha privado de él. […] Es nuestra resistencia la que debemos transmitir. »1
Hagámonos dragones, ¡hagámonos ReSisters! Este ingenioso juego de palabras subraya el hecho de que es posible Resistir como Hermana, al igual que los grupos locales de ReSisters a lo largo del mundo que se preocupan por la seguridad alimentaria, el militarismo, la contaminación, los derechos reproductivos y la distribución de la tierra.
Utilicemos la fuerza del concepto de Reclaim – reapropiación/rehabilitación/reinvención – una de las herramientas más potentes de las ecofeministas. Se trata de un gesto de reapropiación y modificación del sujeto, así como de transformación por parte de éste. Las artes marciales no fueron creadas por dioses, ¡todas evolucionaron!
« Una creación permanente e inacabada »: así es como Morihei Ueshiba, el creador del aikido, consideraba su arte al final de su vida. Él mismo había sintetizado en el aikido toda una vida de prácticas marciales y ascéticas mucho más antiguas que él.
También tenemos que acabar con la rivalidad entre mujeres que beneficia a los hombres, como han hecho algunas atletas olímpicas apoyando abiertamente a sus oponentes perdedoras. Las ReSisters se apoyan y se inspiran mutuamente. Desde las del pasado, como las Jujitsufragistas2 de Édith Garrud, hasta las de hoy. La campeona de MMA Djihene Abdellilah ha convertido su pasión en una herramienta para la emancipación femenina. En China, las feministas reivindican el Wing Chun3. En Mozambique, las jóvenes se inspiran en su equipo de boxeo femenino, Les Puissantes4. Por último, en Bolivia, las descendientes de las mujeres indígenas aymaras y quechuas, las cholitas, vestidas con sus faldas tradicionales, se han convertido en figuras de rebeldía a través del alpinismo, el monopatín y la lucha libre.
Este espíritu de ReSisters y reclaim me inspiró para crear sesiones de aikido reservadas a mujeres. Un año después, puedo ver que la naturaleza no mixta de las sesiones está eliminando una barrera importante para las principiantes y está aumentando la sororidad en el dojo. En seis meses, el número de mujeres que acudieron a probarlo se cuadruplicó y un tercio de ellas continuó practicando.
Cambiar las reglas
En lugar de escudarnos en la idea de igualdad, que sirve de facto para proteger el statu quo, adoptemos enfoques equitativos, reconociendo los puntos de partida desiguales para dar a todos una oportunidad real en el mundo del deporte.
Un ejemplo sencillo es el de un pequeño club de fútbol del sudeste de Inglaterra.
No contento con haber introducido la igualdad salarial entre los equipos masculino y femenino desde 2017, el club de Lewes va ahora un paso más allá con su campaña « See Us As We Are » (Véanos tal y como somos), porque « “las futbolistas necesitan que se controlen sus reglas, pantalones cortos oscuros para jugar, couching adicional para aumentar su confianza (desde pequeñas les han dicho que no saben jugar) y zapatos que se ajusten a las mujeres (de lo contrario son propensas a lesionarse debido al ángulo entre la rodilla y la cadera)”. Necesitan “apoyo fisiológico y nutricional y programas de entrenamiento basados en el cuerpo femenino, no en el juego masculino” ».5
En definitiva, « la iniciativa también invita a la industria del fútbol a reconocer las diferencias de cultura y valores, y a no limitarse a tratar de encajar el fútbol femenino en el molde roto del fútbol masculino. […] pide tiempo, espacio y libertad para permitir que el fútbol femenino se desarrolle de acuerdo con sus propias características emergentes. »6
Otro ejemplo es el equilibrio establecido en mi escuela de aikido7, que no debe nada al azar. Hay un 60% de mujeres, y ellas tienen las máximas responsabilidades, incluida la enseñanza. Régis Soavi sensei trabaja en esta dirección desde los años ochenta. Para promover la aparición de mujeres y mantener este frágil equilibrio en los dojos, todo tiene su importancia: su forma de enseñar, las prioridades que establece, el ambiente, la atención. Y la intransigencia frente a los comportamientos machistas.
Crear una visión
Un reclaim requiere un cambio profundo. La autora y activista Starhawk ha escrito que la magia consiste en crear una visión8. Ésta nos da el valor necesario para cambiar el mundo y avanzar hacia otro tipo de sociedad. Para crear una visión amplia y positiva del deporte, el estudio Move her Mind propuso redefinirlo como una actividad que implica el cuerpo en movimiento, con una sensación general de bienestar, independientemente del nivel o de los objetivos.
Esta visión más abierta devuelve la competición a su (pequeño) lugar. De hecho, el 96% de las mujeres practica una actividad principalmente por su salud física y mental9. En el fútbol aficionado, un estudio10 muestra que ganar un título es el aspecto menos importante de un partido para el 82% de los jugadores y jugadoras. En el aikido, el estado de ánimo (24%), el aspecto marcial (24%) y la ausencia de competición (21%)11 son los aspectos más destacados para las mujeres practicantes. Por eso nuestra escuela ha optado por funcionar sin rangos, para no reproducir la guerra de egos a la que estos conducen y la opresión que conlleva el respeto jerárquicos en demasiados clubes.
Por mi parte, quiero transmitir una visión del aikido como poder transformador, una práctica que establece un vínculo entre todo lo que hemos separado artificialmente. Reconciliarse con uno mismo, posicionarse con su propio cuerpo. El aikido puede ser ese camino hacia la sensibilidad que hace perceptible lo que entreteje el mundo humano y el no humano.
Tener un compañero es la gran riqueza del aikido. Debemos entrar en relación con los demás y encontrar en nuestro cuerpo, a través de nuestros gestos, una autoafirmación que no aplaste al otro. En lugar de dirigir la violencia hacia el otro, debemos intentar construir otra relación posible fuera del campo de la depredación. Esto aparta el conflicto de los estrechos limites de la confrontacion destruciva. Las otredades forma parte de la vida; eliminarlas por completo es una pesadilla propia de las dictaduras. El aikido nos enseña a vivir juntos a pesar del conflicto y con él. Con humanos y no humanos.
Atuar sin destruirse a uno mismo
Imbuides de una determinada idea masculina de lo que es racional y rentable, seguimos heredando formas de aprendizaje tóxicas. Quizá necesitemos dar un paso atrás para inspirarnos en otras culturas que viven la actividad física de una forma mucho menos dañina.
Siguiendo la tradición ayurvédica, la educadora india en salud femenina Sinu Joseph12 lamenta que « el entrenamiento deportivo moderno empuje a los atletas a superar sus límites, asumiendo que es así como se construye la resistencia. ». Cita a un maestro de Kalaripayattu, un arte marcial milenaria, que afirma que « “el ejercicio […] sólo debe realizarse al 50% de la capacidad de cada persona. Mientras que en los deportes modernos, si puede correr 1 km, le hacemos correr hasta que se agote. En el Kalaripayattu […] llevamos todo el cuerpo a una fase en la que puede rendir sin agotarse. Pero no empezamos forzando al niño a seguir corriendo hasta que se agote.” » El aspecto holístico es llamativo en las artes indias, que prescriben una dieta y unos ejercicios determinados, masajes con aceites específicos, escuchar los ciclos biológicos, etc.
Es importante revisar el concepto de rendimiento y resistencia desde esta perspectiva. Debemos valorar la adaptación, la continuidad y, por qué no, los pequeños pasos, en lugar de entrenamientos siempre largos, duros y agotadores. Djihene Abdellal señala que los entrenamientos de boxeo no deben suponer más del 10% de la preparación, que « se basa en la estrategia, la técnica y una preparación física y mental adecuada». […] « Lo que construye a los verdaderos guerreros no es la brutalidad, sino el dominio y la precisión ».13
En nuestros dojos de aikido, cada uno viene a su ritmo, pero ofrecemos una práctica diaria. Las sesiones duran una hora y cuarto y el objetivo no es hacer un gran esfuerzo de golpe, sino establecer un ritmo en el que la práctica acabe actuando por « capilaridad ». No es muy intenso, pero sí muy sostenido en el tiempo. La ecofeminista Ariel Salleh describe este ritmo, análogo al funcionamiento de los organismos vivos, como « tiempo perdurable »14. Una temporalidad cíclica, como los ritmos biológicos, que a largo plazo mantiene el equilibrio del organismo de forma mucho más duradera.
Rehabilitar los ciclos
Los ciclos se empiezan a tener en cuenta muy tímidamente en el entrenamiento de las deportistas de alto nivel, pero están lejos de integrarse en la práctica amateur. Podemos ir aún más lejos: invertir la perspectiva y ver los ciclos como una oportunidad. La menstruación se considera el quinto signo vital15, después de la tensión arterial, la temperatura, el pulso y la frecuencia respiratoria. Refleja nuestro estado de salud y ofrece una ventana al buen funcionamiento de muchas dinámicas internas. Además, contribuye directamente a nuestra salud, ya que las hormonas producidas por los ovarios desempeñan un número impresionante de funciones útiles para los sistemas cardiovascular, nervioso y metabólico. La progesterona tiene un efecto antidepresivo, contribuye a la salud de las mamas y es esencial para la formación de los huesos16.
En los ciclos influyen muchos factores: físicos, emocionales, psicológicos, culturales y socioeconómicos. Tener un ciclo menstrual sano no sólo es una señal de buena salud, sino también un indicio de la calidad de nuestro entorno más cercano. Esto se aprecia claramente en el deporte, donde, como consecuencia de la cultura deletérea en la que se desarrollan, algunas atletas utilizan la amenorrea como prueba de que se ejercitan lo suficiente y como garantía de su potencia. Sin embargo, hay que prestar atención a esta señal: el entrenamiento es demasiado duro y el organismo empezará a sufrir daños. Los hombres, que no reciben esta señal, son por tanto más propensos al sobreentrenamiento, que puede provocar daños permanentes.
La menopausia también debería dejar de ser un tabú vergonzoso para quienes la atraviesan. Élise Thiébaut explora la menopausia, sus contratiempos y sus alegrías, con gran humor, recordándonos que no es una enfermedad, sino más bien una danza más o menos armoniosa, y a veces también una prueba. Concluye con sabiduría: « Ojalá pudiéramos prestar más atención a las vibraciones sutiles que nos hablan de la importancia de lo sensible, lo espiritual, lo invisible en nuestras vidas. Lo que la menopausia nos inflige a veces, en un mundo moderno desconectado de los ciclos naturales, donde se nos pide constantemente que juremos ante nuestro ordenador que no somos robots, se lo inflingimos ahora a la Tierra. Sus sofocos y los nuestros parecen condenarnos a una catástrofe final. Creo, por el contrario, que la aceptación profunda de quiénes somos nos permitirá alumbrar juntos otras formas de sociedad, otras maneras de vivir juntos, vinculadas a conocimientos antiguos y futuros ».17
Reencontrar el cuerpo
Como decía Françoise d’Eaubonne, necesitamos prácticas que nos devuelvan la conciencia de tener un cuerpo, potente y bello pase lo que pase.
Más allá del sabotaje de la pirámide de la opresión y de la rabia contra la violencia, está la cuestión esencial: reencontrar del cuerpo. No se trata « sólo » del acceso al deporte, ni siquiera de igualdad, sino de la negación del cuerpo, que supone la pérdida de la vitalidad y del contacto con la realidad. El ser humano no siempre ha estado tan desarraigado, tan saqueado en su interior, dudando de su propia sensación, de su propia intuición.
Recuperemos estas artes marciales, estos deportes, de los que no siempre hemos sido excluides18. Juntes podemos revolucionarlas.
« Dices que no hay palabras para describir este tiempo, dices que no existe. Pero recuerda. Haz un esfuerzo por recordar. O, en su defecto, inventa. »19
Manon Soavi
Notes
Monique Wittig, Les Guérillères [Las Guerreras]
1 Ouassak, F. (2021). La Puissance des mères [El poder de las madres]. La Découverte
2 Lisa Lugrin, L., Xavier, y C., Ralenti, A. Jujitsufragistas: las Amazonas de Londres, Garbuix Books, 2023 (obra original publicada en 2020)
4 Moucher, S. (2020). Boxeuses au Mozambique. Sur le ring pour sortir du K-O [Boxeadores en Mozambique. En el ring para salir del KO]. Ablock!, https://ablock.fr/boxeuses-du-mozambique-sur-le-ring-pour-sortir-du-ko/
5 Criado Perez, C. (2 de septiembre de 2024). Invisible Women: See Us As We Are. Substack. https://newsletter.carolinecriadoperez.com/p/invisible-women-see-us-as-we-are
6 Lewes FC (19 de julio de 2024). Lewes launch ‘See Us As We Are’ shirts for pre-season [El Lewes lanza las camisetas « See Us As We Are » para la pretemporada]. https://lewesfc.com/news/lewes-shirt-see-us-as-we-are/
7 La escuela Itsuo Tsuda
8 Starhawk (2015). Rêver l’obscur. Femmes, magie et politique [Soñar lo oscuro. Mujeres, magia y política], Cambourakis. (obra original publicada en 1987)
9 Estudio Move her Mind
10 Moynihan, M. (25 de octubre de 2019). Women are not little men [Las mujeres no son hombres pequeños]. Irish Examiner. https://www.irishexaminer.com/sport/arid-30959578.html
11 Bilan FFAB
12 Joseph, S. (17 de octubre de 2016) . Sports And Menstruation: Exploring Indigenous Knowledge. Indianfacts. https://indiafacts.org/
13 Djihene Abdellal (septiembre 2024). Arrêtons de normaliser la #violence dans l’entraînement sous couvert de « #formation de #guerrières » [Dejemos de normalizar la #violencia en los entrenamientos con el pretexto de «#formación de #guerreras».] Linkedin. https://www.linkedin.com/posts/djihene-abdellilah-0a5805a8_violence-formation-guerri%C3%A8res-activity-7235896521269903360-Zwwt/?originalSubdomain=fr
14 Salleh, A. (2024). Pour une politique ecofeministe [Por una política ecofeminista], Le Passager y Wildproject, 2024 (obra original publicada en 1997)
15 Sweeney C. (10 de septiembre de 2019). Harvard T.H. https://www.hsph.harvard.edu/news/press-releases/harvard-apple-nih-study/
16 RQASF (17 de diciembre de 2020). Menstruations en santé : un signe vital! https://rqasf.qc.ca/campagnerouge/medicalisation/menstruations-en-sante/
17 Thiébaut, E. (2024). Ceci est mon temps [Este es mi momento] (p. 238). Au Diable Vauvert
18 Mayor, A. (2017). Les Amazones. Quand les femmes étaient les égales des hommes [Las Amazonas. Cuando las mujeres eran iguales a los hombres]. La Découverte
19 Wittig, M. (1969). Les Guérillères [Las Guerreras] (pp. 126–127). Minuit





A través de un arte como el Aikido, uno puede experimentar de manera muy concreta y precisa esta sensación de ki no nagare.Respiración y visualización son herramientas que permiten profundizar en la percepción de este flujo.
» Dado que la fluidez del ki implica el desplazamiento en el espacio y también en el tiempo, puede tomar un aspecto premonitorio. Así es como el maestro Ueshiba decía que veía las imágenes de sus adversarios cayendo antes de que se produjera. Esto sería a la vez premonitorio y controlado.











La mujeres son tan numerosas en nuestra Escuela que no respetamos la paridad de género. Los hombres son minoritarios, por poco, pero siempre lo han sido. No quisiera hablar en el nombre de las mujeres. ¿Pero qué hacer? No es que ellas formen un mundo a parte, desconocido para los hombres.¡En realidad, para muchos, quizás sí!
Sin embargo, creo que para el hombre sería suficiente con mirar a su lado yin, sin tener miedo a ello, para volver a encontrar y entender lo que nos acerca y lo que nos diferencia. Será por una afinidad personal, una búsqueda que resulta de lo que viví en los eventos del mayo 68 y a esta eclosión de feminismo que se reveló en aquella época una vez más. O quizás sea simplemente porque tuve tres hijos que son hijas y ellas practican el Aikido, e independientemente de los motivos, el resultado ha sido que siempre he dejado a las mujeres su posición legítima en los dojos de nuestra Escuela. Tienen las mismas responsabilidades y evidentemente no hay diferencias de nivel, tanto para el estudio como para la enseñanza. Es realmente una pena tener que precisar este tipo de cosas pero desafortunadamente no son evidentes en este mundo.Sin embargo las mujeres toman poco la palabra o mejor dicho escriben poco, en las revistas de artes marciales. Sería interesante poder leer artículos escritos por mujeres y hasta consagrar en la revista Dragon magazine spécial Aikido un espacio dedicado al punto de vista de las mujeres respecto a las artes marciales y al nuestro en particular. ¿Acaso ellas no tienen nada que opinar? ¿o será que el mundo masculino se toma todo el espacio? ¿Quizás también estos debates respecto a la eficiencia del Aikido las aburren, ya que ellas buscan y muchas veces encuentran, me parece, otra dimensión o en todo caso algo más gracias a este arte? A este algo más, que es probablemente más cercano a la búsqueda de ? Sensei, nos acerca Tsuda Itsuo sensei en las primeras páginas de su libro La Vía del desprendimiento:¿Acaso se imaginan al maestro Ueshiba como un hombre hecho totalmente de acero? Mi impresión ha sido, sin embargo, muy distinta respecto a él. Era un hombre sereno, capaz de concentrarse de manera extraordinaria, pero por otra parte muy abierto, de carcajadas sonoras, y tenía un sentido del humor inimitable. Tuve la oportunidad de tocarle el bíceps. Me quede estupefacto. Tenía la ternura de un recién nacido. Todo lo que uno puede imaginarse contrario al endurecimiento. Esto puede parecer curioso, pero su Aikido ideal era el de las chicas. Las chicas no son capaces, por su naturaleza física, de contraer los hombros tanto como los chicos. Su Aikido es por eso más fluido y más natural.**

